Moneda souvenir Templarios y Toledo

Moneda souvenir Templarios y Toledo está fabricada con una aleación de distintos metales cobre, zinc, estaño y otros. Mediante procesos químicos y de oxidación conseguimos acabados de gran calidad en dorado, plateado o envejecido según el caso.

Variantes: Disponible en color Dorado.

Tamaño: 30 mm diámetro.

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Descripción

La Moneda souvenir Templarios y Toledo está fabricada con una aleación de distintos metales cobre, zinc, estaño y otros. Mediante procesos químicos y de oxidación conseguimos acabados de gran calidad en dorado, plateado o envejecido según el caso.

Características :

Variantes: Disponible en  color Dorado.
Tamaño: 30 mm diámetro.

Mas detalles:

Todas las monedas de nuestra colección incluyen funda protectora plástica. Las fundas protectoras protegen el metal de posible oxidación y aseguran la buena conservación de nuestras monedas.

Funda protectora monedas

El grabado se consigue mediante la técnica de acuñación, utilizamos para ellos matrices o troqueles creados artesanalmente por nuestros grabadores y torneros.

Historia:

Historia, arte, patrimonio, cultura, gastronomía y artesanía se mezclan en Toledo. Iglesias, sinagogas y mezquitas conviven en la ciudad de las Tres Culturas, donde tres grandes religiones como la cristiana, la judía y la musulmana han sabido dejar lo mejor de sí mismas como invitación perpetua a la convivencia. Desde Santiago del Arrabal, joya de los cristianos labrada por manos de alarifes mudéjares, hasta San Juan de los Reyes, emblema del triunfo de los Reyes Católicos sobre el Islam. En plena judería, convierten a Toledo en una de las ciudades más interesantes y sorprendentes de España.

 Bañada por el río Tajo, empapada de El Greco, Cervantes o Garcilaso; rodeada de gastronomía y artesanía e invadida de historia, arte y cultura, los primeros indicios de su existencia datan del siglo IV a. C, mientras que su nombre se remonta a la época romana bajo la denominación de Toletum.

Moneda souvenir Templarios y Toledo

 Conquistada por los pueblos germánicos e invadida por los musulmanes, Toledo se convirtió en un importante centro intelectual europeo en torno al siglo XII, gracias a la instalación de la Escuela de Traductores. Desde entonces la ciudad de Toledo continuó creciendo gracias a su industria textil, de armas, de sedas, de monedas y otras artesanías, hasta llegar a ser en el siglo XVI una de las principales ciudades de Castilla.

 Toledo fue capital del Imperio Español con Carlos V. El traslado de la capitalidad a Madrid en 1561 sumió a Toledo en una etapa de declive que aprovechó la Iglesia para convertirse en el motor económico e ideológico de la ciudad, sustituyendo así a la nobleza y a la Corte. A partir del siglo XVIII, Toledo inicia su recuperación definitiva, ayudado por la llegada en 1858 del primer ferrocarril a la ciudad. Ya en los años 80, Toledo se ve recompensado con la denominación como capital de la Comunidad de Castilla-la-Mancha.

En pocos lugares del mundo es posible ver, mezcladas y complementándose entre sí, una mezquita como la de Bab-al-Mardum, una sinagoga como la de Samuel Leví y una gran catedral de la talla de la primada de Toledo. En Toledo la madinat al Yahud, la ciudad de los judíos. Cierra el trazado urbano de una medina musulmana jalonada de conventos e iglesias, muchas de ellas construidas sobre anteriores mezquitas. Éste es, quizás, el mensaje más auténtico que lanza Toledo a quien acude a visitarlo: la convivencia es posible. Y sumamente enriquecedora.

 La ciudad posee un Casco Histórico, delimitado por el río Tajo y amurallada, de gran valor. La muralla que rodea el casco antiguo es de origen romano, pero su fijación actual es de obra de los árabes. La muralla poseía numerosas puertas, algunas de las cuales se conservan en buen estado como la Puerta del Sol, la Puerta Bisagra y la Puerta del Cambrón. El único edificio anterior a la reconquista cristiana  que se conserva en buen estado es la Mezquita del Cristo de la Luz, del siglo X.

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Color

Dorado